"SED, INVASIÓN GOTA A GOTA"

Un documental para despertar conciencias

El Acuífero Guaraní y lo poco o nada que se hace saber sobre su existencia, que daría suficeinte agua potable para toda la población mundial durante 200 años. El periodista Ricardo Orzanco fue el organizador de la proyección.

Mausi Martínez, la realizadora de "Sed", al finalizar la proyección, durante el intercambio de opiniones entre los presentes, en el cine-teatro Español de Comodoro Rivadavia.

Mausi Martínez, su realizadora, estrenó el viernes pasado, en el cine-teatro Español, una película que contiene y exhibe tanta información, concreta, puntual, específica, que el espectador comienza a dejar la pasividad de su butaca para convertirse en partícipe desde su propia mirada interior y qué es lo que hizo y hará después de verla. Porque no se sale del cine tal como se ingresó. Hay en juego -y ya muy avanzado- la subsistencia de miles de millones de seres humanos, empezando por los más cercanos, aquellos que vivimos en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, países bajo cuyas superficies se acumulan millones de metros cúbicos de agua dulce, antigua, limpia, potable, impoluta... Aunque...

Fue un duro golpe enterarse de la existencia del Acuífero Guaraní en España, mientras producía un filme acerca de un súper héroe del 2025. Allí, alguien le habló sobre el Acuífero y Mausi recuerda que "fue una cuestión fuerte enterarme allí de la existencia de una de las mayores reservas de agua potable que tiene el mundo". Pero así fueron las cosas, por suerte agregamos. Porque a partir de esa mención y del desconocimiento hizo, Mausi, lo que los investigadores natos actúan: buscó, investigó, recopiló información y se gestó, así, el documental Sed, que en su crudo sumó más de 97 horas de filmación.

"Todo a pulmón", recuerda sin aludir al tema homónimo de Alejandro Lerner. Fue así, con lo que se tenía y con lo que se pudo conseguir de quienes creyeron no sólo en el proyecto que estaba en ciernes sino, y principalmente, que coincidían con la idea conductora: cuál es la estrategia del saqueo de los países latinoamericanos.

Eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca

Es verdad, sin dudarlo, que la existencia del Acuífero Guaraní nos suena, a la mayoría, como algo incierto que, bueno, existirá en algún sitio de suramérica pero ¿Qué tiene que ver con nosotros, en el aquí y ahora?

"Y la mayor parte de la información que se exhibe en el filme, está en Internet", nos dice Mausi, aunque las entrevistas van tejiendo la trama o, más bien, destejiéndola hasta llegar a un núcleo que será cuestión de cada cual y de todos en conjunto, resolver y recuperar.

La Película

"Sed: invasión gota a gota" es el documental de la argentina Mausi Martínez, aún en cartel, que trata sobre los intereses de las grandes corporaciones en el Acuífero Guaraní.

Diario Clarín, 25/09/2005

MAUSI MARTÍNEZ

"Un chico que sabe la existencia del río Paraná, no sabe de esto -dice Mausi refiriéndose al Acuífero y su capacidad de brindar agua potable por 200 años vista- Un chico del Chaco, que se muere de sed, tampoco lo sabe y acá mismo -precisa en referencia a Patagonia- que no hay agua, se sabe"

Pocos saben, en realidad, que aquí mismo, como una especie de continuación de la cuenca petrolífera del golfo San Jorge, hay una reserva de agua inmensa, que corre por debajo de Pampa del Castillo y que contiene miles de miles de metros cúbicos de agua potable. Y que esa misma reserva de agua está siendo contaminada por la indiscriminada perforación petrolera. Pero esto queda al margen. Se trata del Acuífero Guaraní y el peligro de su entrega definitiva por la vía de acuerdos bilaterales que cercenan la soberanía de los países bajo cuyos territorios se encuentra esa inmensa reserva de agua dulce.

"Las universidades del MERCOSUR investigan, claro, pero se quedan sin plata -comenta Mausi- entonces aparece el de siempre, el Banco Mundial, y les dice: 'ponemos la plata pero queremos todas las investigaciones que realicen'".

Sobre esto mismo hablan los investigadores científicos, funcionarios y ex funcionarios del ministerio de Relaciones Exteriores, ciudadanos de Foz de Iguazú, periodistas, a lo largo de todo el filme, donde se pueden ver desde los Esteros del Iberá y la entrega progresiva de esa Reserva Natural a propietarios que cosechan arroz -con la gravedad contaminante de los agroquímicos que se utilizan para una mayor producción y que, inexorablemente, penetrarán hasta esa reserva de agua-; agrónomos, y también, se puede ver a funcionarios del Banco Mundial -uno extranjero y otro, argentino-, haciendo alusión a las bondades del crédito que ofrecen "siempre que las leyes sobre aguas se adecuen a las necesidades de la inversión...".

"El agua es un recurso estratégico -define con justeza, Mausi- y no son los norteamericanos, somos nosotros que lo permitimos", agrega en relación a la invasión de billetes del Banco Mundial así como de otras invasiones no tan promocionadas y de las que tampoco se habla demasiado.

Para esto último, en la pantalla se ven los tres mapas que se superponen, uno a uno, para demostrar algo que, en el grafismo queda más que certificado: el número de bases militares norteamericanas en territorio suramericano; en la misma zona que aquellas, las marcas de conflictos sociales "graves"; y por último, la cantidad y calidad de los recursos naturales en torno a las primeras.

¿Cómo pudiste financiar el proyecto?

"Conformamos una cooperativa y pusimos la plata nosotros -comenta Mausi- y también nos presentamos ante el Instituto de Cinematografía con un demo y lo calificaron, y por ópera prima lo subsidiaron"

El Instituto presentó el filme en el mundo y se estrenó en 2005. Al mes ganó en el Festival de Mar del Plata al mejor documental; también en Toronto, en el Carrefour du Cinema; de Shagai se trajo un premio también y ahora la distribuyen en escuelas y universidades. "La acompañé un año enseñándole a caminar" dice Mausi sobre su obra "y ya nos piden copias las ONG's".

También llegó a la Cámara de Diputados y de Senadores de la República Argentina: "Recibí apoyos que no significan nada sin acción directa" expresa Mausi y agrega "es blanquear el tema sin ocuparse del tema, como cuando otorgan el Oscar, lo dan para callar al díscolo, así forma parte del discurso oficial".

"Sin acciones directas caés en la trampa -agrega luego- Es que todavía no se tomó concienca de la importancia estratégica de este recurso", enfatiza.

"Debemos brindar infraestructura, inversión en investigación... Por ejemplo, hay una serie de construcciones nuevas en toda la zona que recorrimos para filmar -desde el Río de la Plata hasta Foz de Iguazú- que forman parte del acuerdo firmado con el Banco Mundial y que venció hace tres años atrás... pero que se renovó sin que nadie supiera, ni del anterior ni de su renovación, de qué se trata", señala.

"Sin acciones directas caés en la trampa -repite- Si queremos darle nosotros, los propietarios de ese recurso, la categoría de una mercancía, que seamos nosotros, no discutir de quién es... si lo declaran comoditi que quede claro que es nuestro..."

Cuando conversamos con Mausi Martínez todavía no habíamos ingresado a la sala donde se proyectaría Sed. Luego de ver el filme, coincidimos con ella en un cien por cien: si no tomamos acción directa sobre el Acuífero Guaraní, en conjunto con los demás países que lo poseen en su subsuelo, será un sueño pesadillezco abrir un grifo y que no salga ni una gota de agua potable... si antes no se pagó a alguna multinacional por ese agua que, en volumen impresionante, yace bajo nuestros territorios y es, indudablemente, nuestra.

 

 

Acuífero guaraní

El denominado Sistema Acuífero Guaraní es uno de los reservorios de agua subterránea más grandes del mundo, encontrándoselo en el subsuelo de un área de alrededor de 1.190.000 kilómetros cuadrados (superficie mayor que las de España, Francia y Portugal juntas) por lo que también en un momento se lo denominó "el Acuífero Gigante del Mercosur".

En Brasil abarca una superficie - en kilómetros cuadrados - de aproximadamente 850.000 (9,9% del territorio) en Argentina 225.000 (7,8%) en Paraguay 70.000 (17,2%) y en Uruguay 45.000 (25,5%). De acuerdo a lo actualmente se conoce, salvo en la Argentina -que se encuentra a profundidades por debajo de los novecientos metros- en los demás países se lo alumbra a profundidades muy variables (entre los 50 y 1.500 metros).

En general posee presión de surgencia, de manera que realizada una perforación, cuando se alcanza la profundidad del acuífero el agua se eleva naturalmente y en muchos casos emerge sobre el nivel del suelo; las temperaturas, producto de las profundidades alcanzadas (por gradiente geotérmico), van desde los 33º C a los 65º C. Si bien el volumen total de agua almacenado es inmenso (37.000 kilómetros cúbicos, donde 1 kilómetro cúbico es igual a 1 billón de litros), en realidad el volumen explotable, estimado actualmente como reservas reguladoras o renovables, es de 40 a 80 kilómetros cúbicos por año. Estas cifras corresponden, por ejemplo, a una magnitud comparable en volúmenes a un tercio de la totalidad del escurrimiento del río Uruguay, y también representan 4 veces la demanda anual de agua de la Argentina para todos los usos.

El país que más lo explota es Brasil, abasteciendo total o parcialmente entre 300 y 500 ciudades; Uruguay tiene 135 pozos de abastecimiento público de agua, algunos de los cuales se destinan a la explotación termal. En Paraguay se registran unos 200 pozos destinados principalmente al uso humano. En la Argentina hay en explotación 5 perforaciones termales de agua dulce y una de agua salada, ubicadas en el sector oriental de la provincia de Entre Ríos, en tanto que hacia el Oeste de la misma se ha alumbrado sólo agua salada termal, con la consiguiente problemática del efluente salado. Se desconoce la existencia del acuífero en el resto de las provincias donde se hallan en el subsuelo las unidades geológicas que lo podrían contener.

El agua subterránea del Sistema Guaraní se aloja en formaciones geológicas antiguas, correspondientes a los períodos Triásico, Jurásico y Cretácico Inferior, teniendo esas rocas edades entre los 200 a 132 millones de años. En esa época, en que aún estaban unidas África y Sudamérica, los depósitos comenzaron a desarrollarse en ambientes fluviales y lacustre conociéndoselos en la literatura geológica como formación Tacuarembó o también Piramboiá.

Luego, como resultado de un clima más seco, se desarrolló un gran desierto de arenas bien seleccionadas (semejante al actual Sahara) que también abarcó la región que nos ocupa de los 4 países, constituyendo posteriormente el acuífero principal del Sistema dentro de la formación geológica denominada Botucatú o Rivera.

Todos estos sedimentos abarcaron dentro de la Argentina: el litoral y región chaco pampeano norte y central resultando espesores variables entre los 200 metros y los 600 metros.

Luego de esta etapa, y a través de grandes fracturas profundas, todos los sedimentos anteriores fueron cubiertos por coladas de lavas basálticas, que acompañaron la separación entre los continentes mencionados, constituyendo la efusión basáltica de mayor extensión mundial comprendiendo un millón de kilómetros cuadrados en los 4 países del Mercosur. Esta efusión dejó volúmenes de rocas muy diversos: en Misiones más de 800 metros de espesor de coladas de lavas superpuestas, en la margen oriental entrerriana más de 600 metros, en tanto que la región chaco pampeana presenta escasos metros y con presencia irregular discontinua. El máximo espesor conocido de basaltos se registra en Brasil - Estado de San Pablo - con más de 1.900 metros.

Luego de todos estos eventos geológicos, que permitieron en ese entonces la depositación de más de 1.000 metros de espesor de rocas en toda el área, se comienzan a producir y reactivar fallas y estructuras geológicas que en muchos sectores alteraron el orden estratigráfico establecido, las orientaciones originales y las alturas, sumado todo ello a los procesos erosivos actuando durante varios millones de años y la conformación de depósitos más modernos producidos en el Terciario y Cuaternario.

En ese escenario, considerado geológicamente casi final, y muy parecido al actual, las rocas más permeables que afloraban comenzaron a llenarse de agua por infiltración desde la superficie (producto de las lluvias y ríos), circulando muy lentamente - en el orden de los pocos metros por día - desde las áreas de afloramiento (áreas de recarga) hacia las de hundimiento y confinamiento (áreas de tránsito y descarga). Este proceso comenzó en gran escala hace más de 20.000 años (cuando en las pampas vivía el gliptodonte y en Europa el homo sapiens habitaba en cavernas) y continua...

Dr. Jorge N. Santa Cruz -INA http://www.ina.gov.ar/internas/guarani.htm

 


EL PROYECTO SISTEMA ACUIFERO GUARANI

MERCOSUR - UNION TAMBIEN DE LA GEOLOGIA
Y EL AGUA SUBTERRÁNEA

Axel van Trotsenburg, director de la sede regional del BM, destacó la importancia de "que estos cuatro países (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) hayan reconocido la necesidad de preservar el acuífero" y dar "un gran paso en la dirección correcta". Dijo el holandés que "lo que es histórico es que hayan acordado hacerlo antes de que el recurso se contamine".

El costo del proyecto es de 27.240.000 de dólares y cuenta con una donación de 13,4 millones de dólares del Fondo Mundial para el Medio Ambiente. El resto se cubre con contrapartidas nacionales y financiamiento de organismos internacionales que apoyan la iniciativa.

La sesión inaugural, realizada el jueves en el Edificio Mercosur -frente a la rambla de Montevideo-, contó con la presencia de autoridades de los cuatro países involucrados. El presidente uruguayo, Jorge Batlle, destacó el valor del emprendimiento y dijo que la integración en la región debe hacerse "de abajo hacia arriba y construirla por el agua, la sanidad animal y las comunicaciones".

El proyecto cuenta con el apoyo de los cuatro gobiernos del Mercosur, el Fondo Global para el Medio Ambiente (GEF), el Banco Mundial, la Organización de Estados Americanos (OEA), los gobiernos de Holanda y Alemania, y la Agencia Internacional de Energía Atómica.

El proyecto requiere que en cada país se establezca una unidad o un consejo directivo con los máximos organismos de recursos hídricos, medio ambiente y cancillería, y un consejo técnico que coordine las acciones.

Con cuatro años de duración, el proyecto está estructurado en siete áreas: 1) Conocimiento y usos (expansión del conocimiento científico). 2) Gestión (instrumentación conjunta de marco de gestión). 3) Participación (fomento de la participación de la sociedad). 4) Educación y comunicación (campaña educativa sobre la necesidad de protección ambiental). 5) Proyectos piloto (desarrollo de medidas para gestión de aguas subterráneas y mitigación de daños). 6) Energía geotérmica (evaluación del potencial geotermal del acuífero). 7) Coordinación (trabajos administrativos y gerenciamiento del proyecto).

Por Nelson Fernández Para La Nación - Corresponsal en Uruguay


UN BIEN ESTRATÉGICO: AÚN NO HAY LEGISLACIÓN ADECUADA QUE LO PROTEJA

El Acuífero Guaraní: tesoro codiciado en tiempos de sed

Hinde Pomeraniec. *

Es una de las mayores reservas subterráneas del mundo y está en una zona estratégica, la Triple Frontera, y lo comparten Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El agua ya es un bien escaso en Europa y EE.UU.

No falta tanto para que la riqueza de una civilización se mida en litros. Hace tiempo que se viene divulgando que la escasez de agua será, en un futuro no muy lejano, motivo de guerras y su posesión, el trofeo más preciado. Aquí en el sur, en un espacio compartido por cuatro países, está la perla: el Acuífero Guaraní, conocido hasta ahora como la tercera reserva subterránea de agua dulce del mundo aunque, según las últimas estimaciones, podría ser el mayor curso de agua bajo la tierra. Todas las alertas, aún las más disparatadas, comienzan a dispararse. ¿Los que se están quedando sin nada vendrán por el Guaraní? ¿Pueden llegar a quitarnos el agua por la fuerza?

Extendido entre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, el Acuífero Guaraní tiene una superficie aproximada de 1.194.000 km2. El 70% le corresponde a Brasil, el 19% a la Argentina; el 6% a Paraguay y el 5% restante a Uruguay. Hasta la fecha, de todos modos, se desconoce su alcance total, al punto que se ignora cuál es el extremo occidental de la reserva en Paraguay y la Argentina, donde estiman que llega más allá de la laguna de Mar Chiquita. También son estimaciones las que entienden que el Guaraní podría llegar, por el sur, hasta los grandes lagos cordilleranos argentinos.

Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un volumen de 55 mil kilómetros cúbicos (cada kilómetro cúbico equivale a un billón de litros de agua), y con una explotación adecuada, podría abastecer a unas 720 millones de personas con una dotación diaria de 300 litros por habitante. Hoy suena casi a una película de ciencia ficción.

"El problema no radica en que las reservas de agua sean cada vez menores sino en que su localización y calidad están cambiando", le dijo a Clarín el experto mexicano Gian Carlo Delgado, autor del libro Agua y seguridad nacional (Mondadori). Según Delgado, "por un lado hay un alto índice de contaminación del agua, mientras que por otro, está comenzando una reubicación espacial de las precipitaciones y, así, del agua dulce". Al parecer, las zonas de alta biodiversidad como la que alberga al Acuífero Guaraní verán incrementar o por lo menos conservar los índices de precipitación y, por lo tanto, esas zonas "se perfilan como estratégicas a nivel local, regional y mundial", dice Delgado.

Habría que recordar que de los 1,4 miles de millones de km3 de agua que hay en el planeta, sólo el 2,5% corresponde a agua dulce, el resto es sólo potabilizable con carísimos y complejos procesos de desalinización que muy pocos gobiernos pueden implementar. El monto de agua en el mundo se duplica cada 20 años y son muchas las variables para saber si alcanzará para calmar la sed de todos: crecimiento demográfico, uso indiscriminado en la agricultura y explotación descontrolada de cursos son algunas.

Las estadísticas dicen que el 85% del agua que se usa es acaparado por el 12% de la población. Una vez más, una torta que se reparte de manera desigual aunque en nuestro caso, la naturaleza arroja beneficios de la inequidad. El continente americano, con sólo el 12% de la población, contiene el 47% de las reservas de agua potable del mundo.

Mientras los países europeos padecen falta de agua y desesperan porque apenas 5 de sus 55 ríos no están contaminados, en Sudamérica el problema se presenta con la figura de un fantasma, el de la privatización. Aquí hay agua, se la ve, y si no se la ve es porque está bajo tierra, pero desde que los organismos internacionales determinaron que el agua puede ser una mercancía regida por las leyes de la OMC y no un derecho humano, el tránsito desde su curso a la canilla o la botella tiene color de dólar. Por eso, una fuente como el acuífero, con un volumen anual explotable de 40 a 80 km3 es un extraordinario manantial de riqueza para las empresas del rubro.

Desde noviembre de 2001, el Banco Mundial, a través del GEF (uno de sus brazos, especializado en cuestiones de medio ambiente) financia lo pertinente a investigación y a los trabajos tendientes a lograr el "desarrollo sustentable" del acuífero. Fue cuando los gobiernos que comparten el yacimiento pusieron en manos extra nacionales el estudio de los recursos del recurso, lo que, en función de las miradas más desconfiadas, es como haber servido en bandeja el tesoro. Organismos alemanes, holandeses y programas de la ONU participan del proyecto, que tiene al 2006 como fecha final de los estudios.

 

"Los organismos internacionales como el Banco Mundial buscan crear en la región del Guaraní una nueva región industrial y competitiva a nivel mundial, sin que les importe resguardar la conservación del acuífero ni los reales intereses de los habitantes de la región (15 millones de personas). Su único objetivo es el desarrollo industrial, lo que aumenta los riesgos de cualquier proceso de privatización", dijo desde Canadá Sara Grusky, de la ONG Water for All.

Mientras por su parte Europa tendría el ojo puesto en términos de negocios (las más grandes empresas vinculadas a la industria del agua son europeas), EE.UU. soporta la virtual desesperación de ver que sus reservas se acaban y se ven ante un horizonte estéril y seco. Según un completísimo informe preparado por la profesora argentina Elsa Bruzzone, del CEMIDA, y basado en trabajos de los canadienses Barlow y Clark (autores del ya famoso A la caza del oro azul), el 40% de los ríos y los lagos de EE.UU. están contaminados, igual que acuíferos como el Ogallala, que se extiende por 8 estados desde Dakota del sur hasta Texas y que en algunas zonas ha disminuido su caudal hasta 30 metros. La sobreexplotación y el uso de agrotóxicos están terminando de matar las aguas. Al norte con Canadá y al sur con México, los cursos compartidos y las legislaciones leídas con intereses propios están derivando en conflictos cuyo tono se eleva cada año que pasa.

Sin ley, no hay defensa posible. En el documento Santa Fe IV, preparado por un influyente grupo del Partido Republicano en 2000, a fines del gobierno de Bill Clinton, se planteaban los principales elementos geo-estratégicos que seguían siendo importantes para la seguridad nacional de EE.UU. en el siglo que se avecinaba. Uno era garantizar "que los países del hemisferio no sean hostiles a nuestras preocupaciones de seguridad nacional".

En estrecho vínculo, había otro punto en el informe de los ex asesores de Reagan y Bush padre, que explica por qué es prioritario que los países que albergan al Guaraní promulguen legislaciones que lo protejan como patrimonio de esas naciones. Decía el escrito que EE.UU. debía asegurarse "que los recursos naturales del hemisferio estén disponibles para responder a nuestras prioridades nacionales".

La reciente visita del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, a Paraguay y su ánimo de adecuar a los estados de la región para inmunizar a sus soldados volvieron a encender las fantasías de expropiación (Ver pág. 26). Desde el norte, contestan que el verdadero interés de Washington no es el acuífero sino la posible concentración de actividades terroristas en la zona de la llamada Triple Frontera donde, curiosamente, está alojado el Guaraní, que nutre a unas 500 ciudades de agua.

La obsesión del gobierno republicano con el terrorismo es bien conocida. Menos en cambio lo son sus preocupaciones sobre el futuro y el medio ambiente, temas en los que, en general, se han mostrado reacios a colaborar. Pero es imposible no prestarle cierta atención a cuestiones imperiosas. En febrero de 2004, alguien filtró al diario británico The Guardian un informe secreto del consejero del Pentágono Andrew Marshall, que advertía al presidente Bush de los oscuros efectos del calentamiento global en el planeta a corto plazo, entre ellos, la falta de agua potable. Allí se sugería además que EE.UU. debía prepararse para estar en condiciones de apropiarse de este recurso estratégico, allí donde esté, y cuando sea necesario.

A buen entendedor...

* hpomeraniec@clarin.com

 

Acuífero Guaraní

El acuífero guaraní es una reserva subterránea transfronteriza de agua, que subyace el territorio ocupando aproximadamente 1.200.000 km² en el sudeste de América del Sur, entre los 12º y 35º de latitud sur y los 47º y 65º de longitud oeste.

Formado por un conjunto de areniscas que se encuentran por debajo del nivel del terreno, de 50 a 800 m de espesor, y que poseen agua en sus poros y fisuras, se calcula que se constituyó entre 245 y 144 millones de años atrás.

El acuífero está ubicado geográficamente debajo de cuatro países:

El territorio ocupado por el acuífero ocupa la superficie de alrededor de 1.500 municipios[1] con una población total aproximada de 23 millones de habitantes, de los cuales más del 50% se abastecen del mismo.

Existe un proyecto llamado "Proyecto para la Protección Ambiental y Desarrollo Sostenible del Sistema Acuífero Guaraní", la cual es una iniciativa de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con el cual se propone aumentar el conocimiento acerca de este importante recurso natural y proponer al mismo tiempo un marco técnico, legal e institucional para su gestión sustentable coordinada entre los 4 países.

sigue en Wikipedia


http://www.prodiversitas.bioetica.org/des47.htm 

http://www.clarin.com/diario/2005/09/25/elmundo/i-02415.htm 

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