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GUARDAFAUNA, INVESTIGADOR Y ESCRITOR Roberto Bubas, de la montaña al mar
"Beto Bubas, gran cebador de mate" nos dice sonriéndose y es verdad, exquisito el sabor y justa la temperatura del agua. "En el 92 me vine a estudiar Biología Marina y me radiqué acá, 14/15 años en Península Valdés y ahora aquí, en Madryn" comienza a desgranar su autobiografía en voz alta. ¿Cómo fue tu niñez, qué te impulsó esta vocación? Un poco un resumen. Cuando era chico me fascinaba todo lo que tenía que ver con el mar y leía todo lo relacionado con él, me leía todos los fascículos de Cousteau.. Un clásico... Mi sueño era ser biólogo marino alguna vez y trabajar con Cousteau, en el Calipso... pero se murió dos años antes de que me recibiera. Él ya me conocía, estábamos en contacto. Bueno, tenés el Calipso anclado desde esa época... no lo saca nadie, hay una puja entre los herederos. Sí, conocía esa historia. Es más. Tenía un pequeño proyecto que le había comentado a Jorge Fiori de si la Provincia a lo mejor lo compraba y traerlo acá para hacer un Museo Oceanográfico flotante. Es más: el Calipso estuvo una vez. Cousteau estuvo dos veces acá. ¿En qué quedó?
Las manos de desconocidos... De desconocidos que hacen. Pero, bueno, el foco por el que estás acá es por mi trabajo en cuestiones del mar como guardafauna. Desde el año 92 empiezo a trabajar como guardafauna voluntario y después ya fijo en el 92 en caleta Valdés durante 6 años, estuve en Punta Norte 7 años más, en Isla de los Pájaros y ahora en El Doradillo. Ni bien arranqué empecé a trabajar con orcas, fue lo primero que vi y que me impactó. Yo las conocía por fotos nada más... Lo que me fascinó de las orcas fue su comportamiento social, su estructura cerebral, son animales muy evolucionados, son el máximo depredador marino, más que el tiburón. La orca es en el mar lo que el hombre en la Tierra. Empecé a tomar datos, me contacté con gente de EEUU, y me invitaron a trabajar con ellos. En la costa Oeste, en la Isla San Juan, enfrente de la isla de Vancouver. Las orcas se conocen más como las de Vancouver, y son de Canadá y de EEU. Estuve yendo durante 7 años, tomando datos y análisis de datos sobre orcas exclusivamente, y aplicando acá esas técnicas de monitoreo. ¿Podemos decir que estamos a la altura de las circunstancias? ¿Qué nos falta? Nada en realidad. El estudio de poblaciones como lo hacen allá es el estudio continuado de animales conocidos. No se quiere allá ni lo quiero yo acá, ponerles aparatos para hacerles seguidores satelitales. Pero se pierde la fascinación del trabajo a largo plazo. Con animales tan evolucionados y con estructuras sociales tan complejas como las orcas, para entenderlas requiere también que el proceso cerebral humano vaya acompañando el proceso de los datos. ¿Por qué decís que son animales evolucionados? Fisiológicamente el cerebro de una orca tiene una estructura muy compleja, solamente observado en primates y en humanos. Las orcas son delfines todos los delfines tienen ese cerebro evolucionado. Lo que tienen en el área de la sisura de Silvio, en la corteza cerebral, el número de surcos tiene que ver con la cantidad de neuronas. En las orcas es el doble de los seres humanos y la cantidad de neuronas está relacionado con la inteligencia. Por otro lado tienen lóbulos frontales desarrollados, y el lóbulo frontal, aunque todavía no se sabe bien, dicen los neurofisiólogos que es el responsable de las relaciones interpersonales. Para resumir que las orcas son exitosas y hace 9 millones de años que son el máximo predador del mar porque tienen la habilidad de ponerse de acuerdo, funcionar como una conciencia colectiva. Trabajan en equipo Trabajan en equipo, sí. ¿Mediante qué tipo de comunicaciones entre ellas?
¿Están identificados esos sonidos? Lo que se sabe son las frecuencias y se sabe a qué clan o a qué grupo pertenece una orca por el sonido que emite. Contame ¿En qué consiste tu trabajo acá? Yo soy guardafauna investigador. Mi trabajo como guardafauna es bien conocido y como investigador, el proyecto mío se llama "Monitoreo de la población y estrategias de caza en orcas de la Patagonia Norte" y lo que hago es monitorear la población para saber cuántas son, cuántas van naciendo, cuántas van desapareciendo, establezco genealogías entre los individuos, quién es la madre, los hijos, los nietos... Y estrategias de caza, cómo capturan. Lo que descubrí en estos años fue que no todas las orcas hacían este comportamiento de varamiento intencional para cazar lobos. Solamente 7 animales y de esos 7, sólo 5 hembras son las que enseñan a la progenie. Eso se volvió el hallazgo más importante en la investigación porque se transforma el hecho biológico de una población muy chiquita, que son menos de 30 animales, y lo transforma también en un hecho cultural porque es una cultura de alimentación que está en riesgo de extinción. Es el único lugar del mundo donde lo hacen. Son 7 animales. Esta cultura de alimentación de varamiento para capturar lobos y elefantes marinos, las responsables del paso generacional de estabilidad recae en 5 hembras. Por eso el proyecto fue declarado de interés legislativo y tuvo un premio hace poco de la Corporación Mitsubishi y ahora una beca de Japón, que consistió en 72 mil dólares en equipamiento. Equipo fotográfico, vehículo, ópticas, que fue lo que ha venido faltando en todos estos años 14 años atrás porque era todo muy a pulmón. ¿Y ahora hay cierto apoyo a nivel oficial? A nivel oficial me dan la libertad para mi movimiento con orcas, para enfocarme más en eso que en otra cosa. Esta es la primera vez que siento ese apoyo oficial, de parte del Gobernador, del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. Es la primera vez que me dijeron "Beto, te apoyamos en lo que estás haciendo"... y fue antes de los premios. National Geographic va a ser la primera vez que va a hacer un especial sobre orcas de Valdés y a través de eso también va a salir un artículo en la revista. A nivel turístico también... son 60 y pico de países y millones de personas van a verlo durante 3/4 años. ¿En qué época esas cinco orcas cazan? Marzo/Abril, Octubre/Noviembre son las dos épocas pico, pero el resto del año se las ve. Son los picos estacionales. O sea que nunca se mueven de la zona... No. Están enfocadas en el área de Valdés en esos cinco meses y medio y el resto del año amplían su rango de distribución porque son épocas de vacas flacas digamos, al norte de Comodoro y al sur de Buenos Aires. ¿Qué necesitarías, qué quisieras, qué soñás, cuáles serán los próximos pasos? Los próximos pasos ahora son a través de Mitsubishi Corporation y National Geographic, son dar a conocer en el mundo esta prerrogativa chubutense. Estas orcas que varan y que las han visto en miles de documentales en todo el mundo, que sepan que son orcas de la provincia del Chubut. Y esto se va a saber a través de un libro que sale el año que viene, que salga el artículo en National Geographic y poder seguir enfocándome en esto de transmitir al mundo este privilegio de Chubut. Porque si al jefe de turno se le ocurre decir que "bueno, cuando vengan las orcas vas pero ahora andá a recoger basura a El Doradillo" que puede pasar. Todo el foco que estoy poniendo día a día en observar, escribir... yo no puedo dedicarme marzo-abril. Es la toma de datos, y el resto del año es la posibilidad de poder transmitir eso a un plano más trascendente. ¿Crees que está bien organizado el servicio de guardafauna? En este último año y medio se ha jerarquizado la función y se está intentando encauzarla. Pero el hecho coyuntural es que el cuerpo de guardafaunas no puede depender de la secretaría de Turismo; el cuerpo de guardafaunas como son agentes de conservación, tiene que depender de un ministerio de Medio Ambiente. ¿Cuántos guardafauna hay en Chubut? Somos alrededor de 26 en toda la provincia ¿Y es suficiente? No. Tendríamos que ser el doble de guardafaunas, calificados, porque hay muchos chicos que están calificados fuera de Chubut porque aquí no hay una escuela de guardafaunas. Y el segundo punto es que tiene que depender del ministerio de Medio Ambiente y no de la secretaría de Turismo. ¿Cómo empezaste? En los primeros años en Valdés no había guardafauna y me lo ofrecieron, y yo feliz, me fui con mi caballo. Pasé dos años y pico en una casilla y después vino la casa. Ahora estás acá chocho. En esa época estaba chocho de estar lejos de la ciudad. Uno se acostumbra a vivir sin luces... tantos años viviendo en la oscuridad, casi puedo decir que veo de noche. Muchos años en el campo, cuando uno va a la ciudad se da cuenta de que hay muchas comodidades que sobran... Pero mi trabajo con las orcas, es mi vínculo con ellas. Todos estos años trabajando, tomando datos, llegué a formar un vínculo de amistad ¿Se puede tener un vínculo de amistad con las orcas? ¡Mejor que con los seres humanos! Me hice amigo de las orcas, jugamos, me traen algas... esta armónica me la trajo una orca de regalo... y yo les toco la armónica en la orilla. El temporal arreciaba fuera de la confortabilidad de la casa de Roberto Bubas. Nos exhibió un video en el que se lo ve, justamente, jugando con las orcas y ellas, sin duda, se acercan como lo haríamos los humanos al ver un amigo entrañable. Quedan algunas cosas todavía por ver con este investigador de orcas, escritor y hombre repleto de ideas. Pero será para la próxima. |
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