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BREVE RESEÑA HISTORICA DE MAR DEL PLATA
La adquisición de tierras por parte
de una compañía saladeril lusitana y el envío de uno de
sus representantes, Cohello de Meyrelles, en 1856,
llevará a la instalación de un saladero en las actuales
costas marplatenses.
La actividad económica más importante
desarrollada por nuestro país en el siglo XIX, haría que
esta explotación actuara como polo de desarrollo de la
región, generando como consecuencia la llegada de los
primeros pobladores en búsqueda de trabajo y por ende la
construcción de viviendas que darían origen a un
caserío.
En 1860, Meyrelles vende el saladero
y tierras a uno de los hacendados mas importante de la
provincia de Buenos Aires, Patricio Peralta Ramos, quien
solicita al gobernador de dicha provincia, doctor
Mariano Acosta, permiso para la fundación de un pueblo
en sus propias tierras. En 1873 la construcción de la
capilla Santa Cecilia y la realización de un trazado
delineado por el agrimensor Carlos Chaperrouge,
llevarían a la aprobación final de la fundación el 10 de
febrero de 1874 del pueblo de Mar del Plata, es por ello
quizá que algunos historiadores llaman a Patricio
Peralta Ramos el fundador catastral de la ciudad.
La llegada en 1877 de un hacendado
vasco llamado Pedro Luro, daría reactivación económica
al poblado. Ejemplo de esto fueron la construcción de un
muelle de madera en el puerto de la Bahía Bristol y de
un molino para la elaboración de harina (que utilizaba
el agua del arroyo de las Chacras) ubicado en la zona de
las actuales calles Salta y Falucho.
En 1879 por iniciativa del propio
Peralta Ramos, Mar del Plata se escinde de la
administración del partido de General Balcarce, ya que
en esa época esta región se denominaba puerto de la
Laguna de los Padres del partido de Balcarce, y pasa a
ser cabecera del recién creado Partido de Gral.
Pueyrredón.
En el año 1883 Luro y Peralta Ramos
solicitan al gobernador Dardo Rocha la extensión del
ramal ferroviario desde Maipú hasta el poblado de Mar
del Plata.
El 26 de septiembre de 1886 se
inauguran las obras y la ciudad queda, de esta manera,
conectada a la Capital Federal. Esto produjo el
surgimiento de una de las actividades económicas mas
importantes y que incluso continúa en nuestros días, el
turismo. Esta actividad en sus orígenes marca, desde el
punto de vista social, el nacimiento de un balneario
para las elites porteñas, quedando plasmada esta
afirmación al inaugurarse, en 1888, el Bristol Hotel.
Ubicado delante de la playa que hoy lleva su nombre,
llegó a convertirse en el más importante establecimiento
de Sudamérica durante las 55 temporadas en las cuales
brindó sus servicios.
Las clases sociales arribadas a la
ciudad a finales del siglo XIX y hasta mediados del
siglo XX son las favorecidas por la Argentina agro
exportadora y comienzan a proyectar en la ciudad su
balneario exclusivo, construyendo sobre la ribera sus
villas balnearias y dándole a partir de esto una nueva
función a Mar del Plata. Para esa época la influencia
francesa en la arquitectura, vestimenta, gastronomía y
vida social llevaría a que el balneario se conociera
como el “Biarritz argentino”.
Símbolos de esta época fueron
edificios tales como la estación del Ferrocarril Sur, de
1911 (actualmente, estación de Ómnibus); los ya
demolidos “club Mar del Plata”, inaugurado en 1910 y
desaparecido a raíz de un incendio el 10 de febrero de
1961; el “Paseo Gral. Paz” y el anteriormente citado
“Bristol Hotel”.
De esta manera el área fundacional
del pueblo comienza a tener otra función, la
antiguamente llamada “playa de los pescadores” cambia su
nombre a “playa del Bristol (Hotel)” y los trabajadores
del mar son reubicados en las playas de la Torre
Pueyrredón (mas tarde conocida como Torreón del Monje).
Para 1913 se inaugura la Rambla Bristol sobre la playa
homónima.
La llegada del socialismo al gobierno
municipal en la década del 20 provoca recelos en la
elite agro exportadora que veraneaba en Mar del Plata y
la preocupación por las dos ciudades interior y ribera.
La popularización del balneario se da finalmente en la
década del 30, con José Camusso como intendente y Fresco
como gobernador. El plan de realización de obras
públicas llevará a este resultado final. Esto está
demostrado con la inauguración en 1938 de la ruta 2.
Este plan de obras es acompañado por
la construcción de la Rambla Casino, el paseo Gral. San
Martín y el complejo de Playa Grande, creando al sur de
la ciudad un balneario exclusivo para los que deciden
quedarse a pesar de los cambios producidos. A mediados
de los años 40, con el peronismo en el poder, se lleva a
cabo una política que alentará a las clases trabajadoras
al disfrute de la “ciudad feliz”. La clase obrera eligió
Mar del Plata como consecuencia de las vacaciones pagas,
el aguinaldo, el fenómeno de los gremios y el turismo
social. Más de treinta hoteles de gran lujo pasaron a
las organizaciones gremiales, por ejemplo el hotel
Hurlingham, uno de los preferidos de la alta burguesía,
pasó a manos de la Confederación de Empleados de
Comercio. En otras palabras, el gobierno promovió una
infraestructura que favoreció a estas clases. El sueño
de las nuevas clases medias arribadas al balneario será
tener un departamento en Mar del Plata, lo que generará
el boom de la construcción en los años 50 y 60,
cambiando la fisonomía de la ciudad que modifica su
aspecto y cambia de una típica villa balnearia a una
ciudad de masas.
A medida que Mar del Plata crecía, se
transformaba, perdía su carácter exclusivo para
convertirse en un balneario masivo y popular. Las nuevas
familias marplatenses se fueron enriqueciendo a medida
que la ciudad fue progresando y expandiéndose económica
y territorialmente. Eran los constructores, los dueños
de las pesqueras, los concesionarios de balnearios, los
políticos locales y los grandes comerciantes llegándose
a conformar la ciudad actual.
SERVICIO
EDUCATIVO
Archivo-Museo Histórico Municipal
“Dn. Roberto T. Barili”
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