Llega un momento de alivio para la construcción, al final, luego de un gran derrumbe en el año 2016, comienza el crecimiento del sector. Según las estadísticas, se cree que este año habrá un crecimiento del 8%, en los primeros 4 meses del año se crearon más de 19.293 puestos en constructoras.

El mercado de la construcción representa un 8,5% del total del PBI, y el 7% de los empleos formales y tiene alrededor de 700.000 personas trabajando de manera informal.

La construcción fue uno de los motores del gobierno Kirchnerista, pero en sus últimos dos años de mandato se estancó y comenzó el derrumbe en la gestión de Macri. Sin embargo, parece que esta mala racha para los constructores ha llegado a su fin. El 75% del aumento del sector se debe a planes de obras privadas y el 25% a las obras públicas.

Aunque el crecimiento previsto sea del 8%, con fe, se espera que ese repunte sea mayor al finalizar este año 2017; y la realidad supere a las estadísticas iniciales.

Según los economistas, si la obra pública crece al menor un 15% real, que sería un 40% nominal, sería un efecto excelente que explicaría el crecimiento del 1% del PBI. Además, se asume que la inversión privada es un aspecto vital para este mercado, ya que representa el 75% del aumento, lo que daría la mayor escala de actividad, y por supuesto de la generación de nuevos empleos.

Uno de los puntos claves para el aumento de las construcciones privadas son los préstamos nuevos que se lanzan del Procrear, que les permiten a las familias obtener préstamos hipotecarios con bajas tasas de interés para comprar o construir nuevos hogares.

En la actualidad, podemos decir que los precios de construcción han comenzado a estabilizarse, ya que un aumento significativo en los valores haría que esta tendencia de subida frene e incluso baje; si es que los particulares no pueden costear los materiales.

Dentro del aumento de ventas, los corralones han admitido que sus materiales han comenzado a venderse más fluctuosamente, los multimercados han admitido ventas en sus materiales de construcción, así como también en los elementos de baños y mobiliario. Según hemos consultado en diferentes tiendas de Santa Fe, también han aumentado las ventas de los pisos flotantes Rosario, un estilo que había sufrido una baja, pero con los nuevos precios y la calidad de los mismos comenzó a incrementar su salida.

Este repunte de la economía en el sector de la construcción nos hace notar que hay una esperanza para el pueblo argentino en cuanto a la evolución y el desarrollo en conjunto, tanto desde el lado de las obras públicas; como desde las obras privadas, que permitirán una gran evolución.