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AVANZA LA PRIVATIZACIÓN DE LA COSTA EN EL
CONURBANO SUR
Proyecto “Puerto Madero
Sur” de Techint: "nacional y popular"
Prensa
de Frente Boletín quincenal Nº 85 / Faro del
Fin del Mundo
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Álvarez, Scioli y Picolotti
estudian la maqueta presentada por
Techint |
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El 10 de
marzo en este sitio publicamos una nota a la
que titulamos
“Scioli derrama riqueza con barrios privados
e industrias contaminantes” donde
contábamos qué manera los intendentes del
conurbano privatizan tierras, espacios y
bienes naturales públicos, favoreciendo
negocios privados y beneficios para muy
pocos en detrimento de los intereses
populares. En las últimas días, se dio a
conocer públicamente un proyecto de
“refuncionalización urbana” presentado por
la multinacional de origen argentino
Techint –nada menos- al que el
gobernador y los intendentes de Avellaneda y
Quilmes, dieron visto bueno: la empresa
promete una inversión inicial de entre 50 y
80 millones de dólares para montar hoteles
de lujo y comercios sobre un corredor de 230
hectáreas en la costa ribereña.
En una muestra más que el modelo
privatizador de lo público que brilló en los
´90 no murió, sino que los
lineamientos vigentes apuntan a reformularlo
tras la crisis de 2001/2002, la mega empresa
Techint presentó públicamente un proyecto
latente en la zona al menos desde hace 10
años, y que comenzará en 2009. El
emprendimiento prevée la construcción de
torres, parques y barrios privados,
comercios exclusivos, hoteles de lujo,
circuitos aeróbicos, canchas de golf y
clubes náuticos, todo asentado sobre
terrenos que pertenecieron al estado y que
fueron regalados en 1987 al grupo Techint.
Desde la finalización de la autopista Buenos
Aires - La Plata, la zona sur del Río de la
Plata se convirtió potencialmente en el
epicentro de grandes negocios que, hasta el
momento, había sido implementado con mayor
profundidad en Berazategui. Avellaneda y
Quilmes se sumarían ahora a esta bonanza
desigual. Mientras, cobijado en un falso
discurso ambientalista, el gobierno
bonaerense garantiza el “cierre” de los
basurales a cielo abierto de la zona,
preparándole a Techint el terreno.
Las consecuencias de esta
“refuncionalización urbana” tal cual la
llaman las empresas y los gobiernos, son
innumerables, más allá de lo ilógico que
suenan este tipo de obras faraónicas a las
que se aferran dirigentes de diversa
trayectoria. La perdida y privatización de
espacios públicos de los que deberían
disfrutar los sectores populares, por citar
un ejemplo: cada fin de semana, la costa del
Rió de la Plata en Bernal, era visitada por
numerosos familias. Hace un mes comenzó a
restringirse el acceso de “carritos
cartoneros”. La cara mayoritaria del
conurbano afeará al nuevo puerto madero sur.
En Villa Domínico, Wilde, Bernal y Quilmes
la carencias en cuanto a la vivienda y el
hábitat digno son innumerables. Los
gobiernos aceptan que Techint se adueñe de
tierras de incalculable valor, bajo la
excusa de que con eso fondos sostendrán la
obra pública estatal. Esa distribución no
siempre se cumple y el único ejemplo de la
realidad, Berazategui, lo muestra: el mismo
tiempo que se tardó en construir 2 barios
populares fue el empleado para terminar 12
barrios privados.
Las villas y barrios pobres de la zona
corren riesgo de ser erradicados, las obras
por lo general afectan siempre a los
sectores de menos valor económico, con
consecuencias previsibles dada la
desigualdad de infraestructura. Los barrios
privados se construyen a mayor altura, y el
agua de las lluvias inunda a los olvidados
del progreso. Paradójicamente y como
resultado de políticas concentradoras de la
riqueza, en la zona de Avellaneda y Quilmes
nuevos asentamientos han aparecido en los
últimos dos años, para sumarse a las
numerosas y densamente pobladas villas, tan
pobres como siempre.
Los tres intendentes, Francisco
“Barba” Gutiérrez de Quilmes,
Baldomero “Cacho” Álvarez
por Avellaneda, y Juan José Mussi
de Berazategui pertenecen al Partido
Justicialista y apoyan la candidatura de
Néstor Kirchner a
presidirlo. Aunque los dos últimos provienen
del Duhaldismo profundo y Gutiérrez,
histórico dirigente de Unión Obrera
Metalúrgica, responde al núcleo duro del
kirchnerismo, hasta el momento no muestran
diferencias a la hora de elegir sus socios.
El grupo Techint llegó a
Argentina proveniente de Italia, donde la
familia Rocca hacía
negocios junto al gobierno fascista de
Benito Mussolini. Configurado como
un poderoso consorcio siderúrgico, en los
´70 fue activo sostén del plan económico de
Martínez de Hoz, en plena
dictadura genocida que tuvo al grupo como
socio principal, apoyando y
estimulando numerosas desapariciones de
obreros en sus empresas, controladas
internamente por brigadas militares de mutuo
acuerdo. El estado se convirtió así
en el principal sostén económico del
desarrollo del grupo que regentean la
familia Rocca. En los ´90
fue beneficiada con las
privatizaciónes, y se hizo entre
otras empresas públicas, de Somisa (hoy
Siderar). El Kirchnerismo,
bajo la falsa premisa de recrear la
“burguesía nacional”, es virtual
representante de la empresa en cuantiosos
negocios petroleros y gasíferos en la región
y el mundo. Techint es hoy
proveedora de caños “sin costura” de las
principales empresas petroleras y posee más
de 100 empresas en el mundo, obtiene 16 mil
millones de dólares al año de ganancia.
Pero, a no desesperar: de buenas a primeras
y bajo la caricia firme del proyecto
nacional y popular, finalmente Techint
vendría a “derramar” sus multimillonarias
ganancias históricas al emprobrecido
conurbano bonaerense. De paso, se quedará
con una buena parte de la costa del Río de
la Plata y sus bienes naturales.
En la presentación publica del proyecto
Techint, en el teatro Roma de Avellaneda
estuvieron presentes los intendentes
Álvarez y Gutiérrez,
la ministro de Medio Ambiente de la Nación,
Romina Picolotti y el gobernador
Scioli. Tras el evento,
apurado, el ex menemista declaró “Espero que
el debate no sea interminable y que todos
nos pongamos de acuerdo rápido para comenzar
con la obra”. El proyecto pasó a una etapa
de estudio a cargo de las Universidades de
La Plata y la Tecnológica Nacional regional
Avellaneda, luego pasarán por los
respectivos concejos deliberantes y el
gobierno provincial. Para ese momento el
ejecutivo bonaerense terminará con esa
suerte de gira, en la que “cierra” todos los
basurales a cielo abierto en la zona.
Rodolfo Ravale, Senador
provincial por el Frente Para la Victoria
aseguró “La idea es que sea una continuación
de Puerto Madero hacia el sur de la
provincia de Buenos Aires, lo que le va a
dar un gran impulso a la zona”. |
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